Cómo empezar a invertir con poco dinero
Qué resolver primero, por qué funcionan los montos pequeños y constantes, cómo las comisiones afectan más a las compras chicas y cómo hacer una primera compra desde US$5 en Lex.
En esta guía
- Qué va antes de la primera compra
- Por qué funcionan los montos pequeños y constantes
- Las comisiones deciden más de lo que crees
- Reparte tu dinero
- Una primera compra en Lex
- Un ejemplo: US$25 al mes
- Errores que cuestan más que las comisiones
Qué va antes de la primera compra
No hace falta mucho dinero para empezar a invertir. Sí hace falta que el dinero que inviertes sea dinero que puedas dejar quieto. Por eso el primer paso es una reserva, y la inversión viene después.
La Oficina para la Protección Financiera del Consumidor de Estados Unidos describe el fondo de emergencia como dinero apartado específicamente para gastos imprevistos, y señala que el monto adecuado depende de tu situación y que incluso una cantidad pequeña da cierta seguridad. Guárdalo en un lugar seguro y de fácil acceso. Su función es estar disponible, no crecer.
La reserva protege a la inversión tanto como a ti. Sin ella, una reparación del auto o un mes flojo te obliga a vender lo que tengas al precio que el mercado ofrezca ese día. Con ella, tú eliges cuándo vender. Si además tienes deudas caras, como un saldo en la tarjeta de crédito, pagarlas suele valer más que lo que una inversión probablemente rinda.
Investor.gov vincula toda asignación con el horizonte de tiempo. El dinero que necesitarás en uno o dos años por lo general no debe estar en acciones. El dinero que puedes dejar durante muchos años puede soportar las subidas y bajadas.
Por qué funcionan los montos pequeños y constantes
Al principio importa menos el monto que el hábito. Quien aparta una suma pequeña cada mes durante años termina con más que quien espera una suma grande que nunca llega. Empezar con poco también te permite aprender cómo se comporta una inversión mientras el costo de un error es bajo.
Invertir el mismo monto a intervalos regulares tiene nombre: promedio del costo en dólares. Investor.gov explica que, al invertir la misma cantidad cada vez, compras más de una inversión cuando su precio está bajo y menos cuando está alto. Es una forma de manejar el riesgo siguiendo un patrón constante durante mucho tiempo, sin intentar acertar el día correcto.
No garantiza una ganancia ni evita una pérdida cuando los precios bajan durante un periodo largo. Lo que hace es eliminar una decisión en la que casi todos fallamos. Nadie sabe con certeza si esta semana es buena para comprar. Un monto fijo en una fecha fija quita esa pregunta de la mesa.
Las comisiones deciden más de lo que crees
Las compras pequeñas son donde las comisiones hacen más daño. Un cargo fijo de US$2 es 0.2% de una compra de US$1,000 y 8% de una compra de US$25. Si vas a empezar con montos chicos, busca costos expresados como porcentaje del monto y evita los cargos fijos por compra, los saldos mínimos y las comisiones por inactividad.
El boletín de la SEC sobre comisiones explica el efecto de largo plazo: los costos que parecen pequeños reducen el dinero que permanece invertido, y el efecto crece con el tiempo. Cuenta todas las capas. Puede haber una comisión por agregar dinero, una comisión o un diferencial al comprar, un cargo periódico por mantener, una comisión o un diferencial al vender y una comisión por retirar.
La forma más sencilla de ver el costo real es un recorrido de ida y vuelta. Pregunta cuánto recibirías si compraras hoy y vendieras de inmediato. La diferencia entre lo que pones y lo que sale es lo que cuesta la ruta antes de que la inversión haya hecho algo. Operar con frecuencia multiplica esa diferencia; comprar y mantener la paga una sola vez.
Reparte tu dinero
Investor.gov resume la diversificación como no poner todos los huevos en una sola canasta: si una inversión pierde dinero, otras pueden compensarlo. No garantiza que no pierdas cuando los mercados bajan, pero mejora las probabilidades de que un solo mal resultado no lo decida todo.
FINRA llama riesgo de concentración a la situación contraria: cuando una gran parte de lo que tienes está en una sola empresa, un solo sector o un solo tipo de activo, una caída hace mucho más daño. La concentración también puede formarse sin que lo notes, cuando una posición crece más rápido que las demás.
Con montos pequeños, repartir puede ser tan simple como dividir cada compra entre varias empresas de industrias distintas, o alternar de un mes a otro. También significa no tratar las inversiones como tu único ahorro. La reserva en tu moneda de todos los días, los ahorros que tengas en otra moneda y tus inversiones cumplen funciones diferentes.
Una primera compra en Lex
Lex está organizado en torno a esa separación: monedas para el dinero que usarás pronto e inversiones para el dinero que puedes dejar. Descarga Lex, crea tu billetera y completa la verificación de identidad que exigen las transferencias bancarias. Agrega dinero por transferencia bancaria mediante una ruta disponible para tu cuenta y convierte a Dólar estadounidense si la transferencia llega en moneda local.
Las compras de acciones tokenizadas empiezan en US$5 y llegan hasta US$1,000 cada una. Elige una empresa, ingresa un monto y lee la cotización: muestra el precio con los costos incluidos y el mínimo que recibirás. Lex no cobra comisión por comprar ni por vender. El costo está en el precio, por las comisiones del fondo de liquidez y el efecto de tu orden en el mercado, y es proporcional al monto, sin cargo fijo por compra. Las transferencias bancarias mediante Bridge tienen una comisión de Lex de 0.25%, más los costos del proveedor o de conversión que correspondan.
Lex no compra de forma programada por ti. Si quieres invertir cada mes, haces cada compra tú mismo y la apruebas con tu llave de acceso. Las acciones tokenizadas no son acciones en una cuenta de corretaje, solo están disponibles para adultos que no son personas estadounidenses y que se encuentran fuera de Estados Unidos, y su valor puede bajar. Antes de invertir explica qué tienes y cómo disponer de tu dinero.
Un ejemplo: US$25 al mes
Cifras solo ilustrativas; no es un pronóstico ni una recomendación. Valentina tiene ahorrados tres meses de gastos en su moneda local y no tiene deuda en tarjetas. Decide que puede apartar el equivalente a US$25 al mes y dejarlo invertido al menos cinco años.
El primer día de cada mes compra US$25 de acciones tokenizadas, repartidos entre cinco empresas de industrias distintas, US$5 en cada una. Supón que cada compra cuesta 0.4% por las comisiones del fondo de liquidez y el impacto en el precio: unos diez centavos al mes. Con un cargo fijo de US$2 por compra habría pagado US$2 por cada US$25, es decir 8%, antes de que la inversión hiciera algo.
Después de dos años ha puesto US$600. Cuánto vale depende de los precios, y puede ser menos de US$600. Algunos meses los precios estaban altos y sus US$25 compraron menos; otros estaban bajos y compraron más. Ella no eligió esos meses, y de eso se trata tener una fecha fija.
En el mes catorce se descompone su refrigerador. Paga la reparación con su reserva y la reconstruye en los meses siguientes. Sus inversiones se quedan donde están y no hay ninguna venta a mal precio.
Errores que cuestan más que las comisiones
Invertir dinero que vas a necesitar pronto. Una buena inversión vendida en mal momento produce una pérdida, y necesitar el dinero es lo que obliga a vender.
Revisar los precios todos los días y actuar por ellos. Comprar y vender con frecuencia multiplica los costos y suele significar vender después de una caída y comprar después de una subida. Decide de antemano cada cuánto vas a mirar.
Poner todo en la empresa que mejor conoces. La familiaridad no es diversificación, y una empresa muy conocida puede perder gran parte de su valor.
Perseguir lo que más subió el mes pasado. Los rendimientos pasados dicen poco sobre los futuros, y todo lo que se promociona como algo seguro merece más desconfianza, no menos.
Saltarte los documentos. Conoce qué tienes, quién lo emite, cuánto cuesta y cómo lo venderías. Si no puedes explicar una inversión en dos frases, todavía no es momento de tenerla. Esta guía es información general, no asesoría de inversión.